Lo hizo para avanzar sin trabas en la polémica licitación de usinas móviles y beneficiar a tres firmas. Según La Política Online, tras varias semanas de relativa quietud, la interna en el directorio de empresa estatal Enarsa entre la línea histórica que responde al ministro de Planificación, Julio De Vido, y la vertiente camporista que reporta al titular de Economía, Axel Kicillof, volvió a acaparar la atención del sector energético. Dos nuevos hechos, en medio de una marcada paridad de fuerzas que promete mantenerse hasta el cambio de gobierno en diciembre, agitaron las aguas en la plana mayor de Enarsa. Por un lado, el retiro de Santiago Pierro, el ex gerente del área de generación eléctrica que había llegado con el apoyo del sindicato capitalino de Luz y Fuerza. Y por otro lado, la ampliación de los plazos de puesta en marcha de 8 centrales móviles que el gerente general y virtual vicepresidente de Enarsa, el camporista Juan José Carbajales le concedió en forma unilateral a tres compañías proveedoras de equipos. Con el aval de su padre Carlos Pierro -un reconocido ex funcionario menemista que actualmente integra el Consejo Mundial de Energía- y el respaldo de Oscar Lescano-el fallecido ex titular de Luz y Fuerza-, Santiago Pierro había ingresado a Enarsa junto con el primer presidente de la empresa, Exequiel Espinoza. Al frente del área de negocios de “generación eléctrica”, Pierro manejó durante casi una década las licitaciones de las grandes y pequeñas usinas que adjudicó Enarsa y todo lo referido a la logística y distribución de los combustibles líquidos destinados a las centrales del parque térmico nacional.