EL proyecto minero de Buenaventura en Perú es un ejemplo de la importancia de la colaboración entre el sector público y privado para impulsar el desarrollo económico y social.
La minera Buenaventura ha firmado un contrato de concesión con el Gobierno de Perú para desarrollar el proyecto hídrico «Algarrobo», ubicado en la región de Piura. La inversión en el proyecto podría alcanzar los US$ 2.773 millones en 10 años, dependiendo de un pacto social con las comunidades vecinas. El proyecto tiene como objetivo construir infraestructura hídrica en una zona de concesiones mineras paralizadas desde hace años debido a la oposición de los pobladores.
El plan debe asegurar el abastecimiento de agua al distrito de Tambogrande y un acuerdo social con los residentes de la zona. Esto podría demorar al menos tres años, antes de iniciar los estudios para desarrollar el proyecto minero. El vicepresidente de Desarrollo de Negocios y Comercialización de Buenaventura, Aldo Masa, destacó que la primera etapa es construir un acuerdo social sólido con las comunidades y autoridades.
Perú busca impulsar el desarrollo de proyectos de cobre, ya que su producción se ha estancado debido a la falta de inversiones y la disminución de las leyes del mineral en las grandes minas. El país cayó al tercer puesto en la producción mundial de cobre en 2023, superado por la República Democrática del Congo. Chile es el primer productor de cobre a nivel global.
Buenaventura es dueña del 19,58% del yacimiento de cobre Cerro Verde, la mayor productora del metal en Perú. La empresa también posee varias minas de oro y plata en el país. En 2023, la chilena Antofagasta adquirió un 19% de participación en Buenaventura a través de una subsidiaria.
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