Justo cuando se escuchaban cada vez más fuertes los rumores de achique dentro de la industria nacional de los hidrocarburos, el gobierno de Neuquén anunció que las petroleras YPF, Pan American Energy -PAE- (en manos de los hermanos Bulgheroni) y Wintershalll realizarán una mega inversión en Vaca Muerta que podría alcanzar los 30.000 millones de dólares al cabo de unos 35 años. Según consignó Clarín, las mencionadas empresas cerraron un acuerdo por ese lapso de tiempo para explotar el área Bandurria, un nuevo bloque que se convertirá, en inversión y dimensión de negocio, en el más importante de la Argentina, al duplicar al de Loma Campana, considerado el principal clúster no convencional fuera de los Estados Unidos. Se calcula que en este yacimiento hay alrededor de 41.000 millones de barriles de petróleo, de los que podría recuperarse un 10% con las tecnologías que se conocen hoy en día. La noticia sorprendió en el ambiente energético local. Con un barril de crudo a menos de u$s 60, algunas empresas que operan en la Argentina (donde debido a un subsidio se pagan u$s 77 por barril) comenzaban a mostrar señales de achique. En Santa Cruz, por caso, las empresas de servicios que trabajan para PAE despidieron a 80 operarios, en tanto que en Neuquén otro grupo de compañías que opera para YPF había anunciado unos 330 despidos más. Debe destacarse que una conciliación obligatoria dejó la situación en suspenso hasta dentro de unos días. Sin embargo, fuentes de YPF han confirmado que el ritmo de los trabajos se mantendrá firme los próximos dos años.